No quiero tener cuerpo humano,
bola de angustia .-





Qué vanidad imaginar que puedo darte todo, el amor y la dicha, itinerarios, música, juguetes. Es cierto que es así: todo lo mío te lo doy, es cierto, pero todo lo mío no te basta como a mí no me basta que me des todo lo tuyo. Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos capaces de aceptar que sólo en la aritmética el dos nace del uno más el uno. Por ahí un papelito que solamente dice: Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte. Y este fragmento: La lenta máquina del desamor los engranajes del reflujo los cuerpos que abandonan las almohadas las sábanas los besos y de pie ante el espejo interrogándose cada uno a sí mismo ya no mirándose entre ellos ya no desnudos para el otro ya no te amo, mi amor.
Tal cual... me estoy cayendo... y no sé de dónde agarrarme. Me pesa todo, me peso yo... me pesa mi intranquilidad, mis no ganas, mi mundo imperfecto... y hasta lo que me gusta y aveces no tengo. Gr! No me aguanto más, no me soporto !... No me nada. Te quiero acá conmigo... para qué no sé... o si sé, pero es egoísta... porque ¿qué puedo darte yo?. Nada. Porque no tengo nada, porque no soy nada... porque nada me llena, todo me aturde, nada me calma, todo me destruye .-


